Centro histórico y Plaza de Armas El centro histórico de Cusco palpita alrededor de la Plaza de Armas, donde iglesias barrocas como la Catedral y la Compañía conviven con restaurantes y terrazas que animan la vida diurna y nocturna. La arquitectura colonial se asienta sobre cimientos incas visibles, por lo que caminar aquí es atravesar capas de historia. Qorikancha: antiguo Templo del Sol A pocos pasos, Qorikancha, el antiguo Templo del Sol, conserva la perfección del aparejo lítico y una clara orientación astronómica, ahora enmarcada por el convento dominico que se alzó sobre sus muros. Sacsayhuamán Los centros arqueológicos anexos a la ciudad, como, Sacsayhuamán se alza como una fortaleza ceremonial de bloques gigantes encajados con exactitud asombrosa; desde sus terrazas la ciudad se despliega y la luz del amanecer o del atardecer lo vuelve un mirador inolvidable, además de ser el escenario principal del Inti Raymi. Q’enqo, Puka Pukara y Tambomachay Cerca de allí, el circuito de Q’enqo, Puka Pukara y Tambomachay revela facetas rituales y militares del mundo inca: Q’enqo muestra canales, nichos y un anfiteatro tallado en la roca; Puka Pukara conserva vestigios de un puesto estratégico con vistas sobre el valle; y Tambomachay expone el arte del agua en baños ceremoniales y sofisticados canales. Barrio de San Blas Para un encuentro más íntimo con la vida cusqueña, el barrio de San Blas ofrece talleres, galerías y callejuelas empedradas con miradores y una atmósfera bohemia, ideal para descubrir tejidos y tallas tradicionales. Mercado de San Pedro Y el Mercado de San Pedro late con colores y sabores: maíces, papas, hierbas y platos típicos que invitan a probar y a llevarse un pedazo de la memoria culinaria andina. Nada más y nada menos que una ciudad única.